jueves, 17 de diciembre de 2009

El Valencia vence con sufrimiento en Génova



En un encuentro no apto para cardíacos valencianistas, el Valencia Club de Fútbol ha conseguido certificar su pase a los dieciseisavos de final de la Europe League, gracias a la victoria conseguida frente al Génova italiano por 1 gol a 2. El equipo ché se ha mantenido al borde del precipicio durante 44 minutos que se han hecho eternos, desde que el veterano Crespo igualase la contienda en el minuto 50 hasta que Villa adelantase por segunda y última vez al Valencia, en el último minuto del descuento .

Entre vengalas de los tifosi y viento comenzaba el choque en el estadio Luiggi Ferraris. El Valencia comenzó fuerte, sólido y centrado, y Villa pudo colocar el primer tanto visitante tras jugada personal en el minuto 3. Scarpi despejaba a córner. Pocos minutos después, era el mismo Guaje, tan peligroso como siempre, quien con pierna zurda volvía a probar la capacidad del veterano guardameta del Génova. El Génova, acosado por su necesidad imperiosa de ganar para pasar de ronda, comenzó a estirar su dibujo, más por garra que por calidad. La retaguardia blanquinegra aguantaba las embestidas transalpinas con relativa facilidad, y sólo alguna internada del peleón Rodrigo Palacio y la movilidad de Hernán Crespo, supuso problemas para la portería de Moyá.

Joaquín perdonaba solo ante Scarpi en una buena jugada del equipo de Emery, minutos antes del gol anotado por Bruno Saltor. Fue en el tiempo de descuento de la primera parte, cuando ambas escuadras estaban pensando ya en el segundo tiempo, y justo después de una buena ocasión errada por Crespo, cuando Joaquín templó el esférico hacia la línea delimitadora del área, donde Bruno peinó la bola hacia la portería. Scarpi dio un incomprensible paso adelante y se tragó el balón. Bruno "asistió" en el gol del empate del primer encuentro ante el Lille, y marcaba hoy, en el último de esta fase, en un gol que valía su peso en oro.

El equipo italiano salía en la reanudación con ímpetu hacia la remontada, y en el minuto 50 de jugo, un rechace de Moretti hacia el área valencianista, aparentemente sin peligro, se convertía en el tanto que reponía las tablas. Crespo apareció de la nada en posición correcta, controló y batió por debajo de las piernas a un dubitativo Moyá en la salida. El Valencia sólo había aguantado cinco minutos de la segunda mitad con el marcador a favor, y ahora toca sufrir. Y de lo lindo. La hinchada del Génova despertaba con el gol de un Crespo, que les animaba braceando a gritar y a montar un jolgorio intimidatorio. Su equipo estaba a un gol de la clasificación, y el Valencia a uno del abismo.

Los blanquinegros aguantaron las acometidas italianos con muchas dificultades durante varios minutos, pero poco a poco, el partido se fue congelando, las fuerzas del Génova se mermaron, y el Valencia comenzó a salir con opciones de contragolpe. A cinco minutos del final, Pablo Hernández le ponía un balón al hueco a Joaquín y Bocchetti empujaba con demasiado ímpetu a un gaditano que carecía de opciones de alcanzarlo. Penalti justo, penalti errado. Villa sorprendía a todos colocando el balón fuera de la portería. No acostumbra a fallar penas máximas.

Este error espoleó al conjunto transalpino, que se echó arriba para tratar de esquivar a la retaguardia blanquinegra, la cual se defendió de forma plausible, con uñas, dientes y garras, como requería la ocasión. En una de esas, allá por el minuto 94 de juego, Scarpi la pifió en un balón largo desde el centro del campo, y la pelota acabó en los pies de Villa, que con todo el campo por delante, sorteó el último obstáculo en forma de portero incapacitado para usar las manos y corrió hacia el área del Génova para empujar el esférico a placer al fondo de las mallas. Así enmendó el Guaje su error, y el Valencia consiguió con mucho sufrimiento un pasaporte para los dieciseisavos de la Europe League que tenía que haberse asegurado mucho antes.

sábado, 12 de diciembre de 2009

El Valencia sucumbe ante la mejor versión galáctica

Un buen Real Madrid ha hecho gala de su efectividad en la segunda parte del encuentro más esperado de la semana para llevarse los tres puntos del feudo valencianista. En dicha segunda mitad gozó de dos ocasiones clara y anotó tres tantos, mientras que un Valencia con entrega, garra y orgullo no desmereció, salvo en algunos tramos del partido, y pudo, como mínimo, puntuar frente a un rival que fue sensiblemente superior. Los de Pellegrini son más equipo cuando se dejan de nimiedades de retórica galáctica y se ponen a demostrar y a creerse ellos mismos que hay vida después de CR9.

La primera parte del choque comenzó con dominio local. Los talentos de baja estatura blanquinegros mimaban el esférico, combinaban, y bailaban una bella sintonía futbolística bajo la batuta del director de la filarmonica de Boca Éver Maximiliano Banega. El problema es que durante el primer cuarto de hora, dicha iniciativa valencianista no acarreó ni siquiera ocasiones de gol, y el Madrid fue entonándose progresivamente hasta hacerse con el control del choque. Karim Benzema y Gonzalo Higuaín se mostraban hediondos de peligro cada vez que acechaban el área de César, Rafael Van der Vaart se reencontraba con su técnica, de cuya ausencia suele adolecer, y por detrás Lassana Diarra, Pepe y Ramos vigilaban la retarguardia de la nave con tibia dura e intenso protestantismo luterano al colegiado gallego. El zaquero portugués, por cierto, no acabó la primera mitad. Se retiró lesionado, gravemente lesionado según parece, y Ezequiel Garay entraría en su lugar.

Al Valencia daba la sensación de que le faltaba un hombre ofensivo y Diarra y Alonso le vencían la batalla de la medular a Albelda y a Marchena, el cual se encontraba más en asuntos bélicos que en el propio juego. Higuaín advertía con un disparo desde la media luna que César repelía a córner, previa limpieza de polvo del poste. Susto. Poco después, en un saque de esquina Ramos la colocaba bajo la cruceta izquierda de la meta ché. El Valencia se había diluido y se veía impotente para crear.

Cero a cero en el descanso, y nadie parecía imaginarse lo que iba a acontecer en el segundo tiempo. El Valencia salió en la reanudación como cuando orientó sus miras hacia el vestuario: mal, desangelado y falto de ideas y de ritmo. En esta coyuntura aprovechó el dominante Madrid para adelantarse en el marcador. Benzema se deshizo de Bruno en el área y desde la línea de fondo asistió certero a la frente de Higuaín que cruzó para adelantar a la galaxia.

El choque parecía ponerse claramente del lado merengue, sensación exacerbada por la inoperancia de los pupilos de Emery. Banega no se siente tan bien en la mediapunta como lo hace como medio centro ofensivo, y contra equipos de la entidad del Madrid se nota mucho más. No obstante, Mathieu, que cada día es mejor atacante y peor defensor, centraba desde el lado izquierdo y Villa, en su única aparición del partido, se adelantaba en la salida a un hoy fallón Casillas, igualando la contienda. Este gol dio alas al conjunto valenciano, que durante los cinco minutos en los que se mantuvo el 1-1 en el electrónico, dominó y puso más empuje. Pero en el minuto 65, un cúmulo de despropósitos dieron lugar al segundo tanto merengue. César, en su empeño por sacar de puerta sin rifar la bola, hizo un erróneo pase a la banda derecha que acabó con el balón dominado por el Madrid, Mathieu entró de golpe a Marcelo que le puso un caño, vislumbró el desmarque al hueco de Higuaín y se la puso. El final ya se lo imaginan.

A partir de ahí, el Valencia pedía a gritos un cambio que sirviera de revulsivo. Las fuerzas empezaban a estar mermadas, y el tiempo comenzaba a ser un verdadero apremio. Emery tardó, pero hizo la sustitución. Se fue Navarro, con amarilla. Entró Joaquín, futuro goleador. Mathieu volvió a asistir, esta vez al gaditano, se sacó un duro disparo que Casillas no atinó a bloquear. Corría el minuto 79 y parecía que el Valencia tendría opciones para presentar su candidatura a ganarlo.

Pero enfrente estaba el Madrid. Sin su centemillonaria estrella mundial, pero el Madrid igualmente. Y además, el mejor Madrid de la temporada y con el santo de cara. Y el santo es más importante que cualquier Cristiano Ronaldo de turno. Xabi Alonso centraba una falta provocada no sin teatro por Sergio Ramos y el central Garay colocaba un imposible testarazo donde César no podía llegar. Marchena le agarró, se montó encima de él, le pegó, pero aún así, el argentino remató y el caprichoso esférico entró. Estaba en el destino que el Madrid ganara hoy, debe ser. A partir de ahí ya no hubo mucho más, el Valencia podía igualar el partido una vez. Dos veces incluso. Pero tres veces era demasiado. Fue un golpe duro en demasía. Parece injusto, el Valencia luchó, con muchos menos recursos y muchos menos millones. Siempre nos quedará Riazor...

jueves, 10 de diciembre de 2009

Cristiano y la fiebre del próximo sábado noche


Cristiano Ronaldo ha ido adquiriendo desde que empezó a despuntar en el Sporting de Lisboa una fama progresiva que ha alcanzado su pico del Everest con su multimillonario pase al club más mediatizado y más mediático del mundo. Probablemente, Madrid y Cristiano Ronaldo sean dos entes cuya asociación, más tarde o más temprano, tenía que producirse. Era el destino.

Si el Madrid fuera un jugador de fútbol sería Cristiano Ronaldo. Asimismo, si Cristiano fuera un club sería el Real Madrid. Ambos son egocéntricos, engreídos, mal perdedores, altivos. Los dos se creen el centro del universo. Pero el centro del universo no existe, porque es infinito. Y el Real Madrid, por tanto, no es universalmente céntrico. Y CR9 menos.

A nadie se le escapa que el portugués es muy bueno. Insultantemente bueno. Estará todo el partido atacando el, por ejemplo, Xerez, pleno de humildad y compromiso, y probablemente no pueda ni anotar un mísero gol. Sin embargo, Ronaldo se podría sentar en el césped de Chapín y cuando le apeteciera levantarse y colársela a Renan Brito a la primera. Es muy bueno. Pero ya está. Sólo sabe jugar al fútbol, y lo hace muy bien.

Pero por rabietas de niño futbolísticamente mimado como la del otro día frente al Almería prefiero mil veces antes a Leo Messi. El luso se quedó "llorando" su error en el penalti que nunca se debió señalar en lugar de celebrar el tanto que nunca debió subir al marcador anotado por Benzema, en el rechace de su pena máxima. No debería mirarse tanto el ombligo. O no enseñarlo tanto al menos, porque el espectáculo que le costó una amarilla al despojarse de su atuendo merengue para mostrar su torso de culturista tras marcar su gol de turno, sobraba. Y la patada al isquiotibial de Ortiz tras perder el esférico es otra muestra de que este muchacho no tuvo abuela, ni la tendrá.

Este show del jugador portugués le va a costar perderse el partido de Mestalla, y bendita sea dicha ausencia. Y la falta de Kaká también. El Madrid siempre es el Madrid, pero cuanto menos balas tenga Pellegrini en la escopeta mejor. Mucho mejor. El Madrid ha invertido alrededor de 250 millones de euros en la confección de la II Galaxia. El Valencia en economía de guerra se gastó en torno a los -9 millones. La diferencia se ha traducido en tan sólo 3 puntos en la clasificación. 3 puntos que el sábado pueden ser 0. Ha de ser 0.

El Valencia juega mejor, toca mejor, ataca mejor, y tiene más claro su estilo. El Madrid con Ronaldo es un conjunto de pollos sin cabeza con un gallo que les resuelve la papeleta. El Madrid sin Ronaldo y Kaká es un conjunto de pollos sin cabeza en el que sólo un arranque de épica fortuna de Gonzalo Gerardo Higuaín puede sacarles del embrollo.

El Valencia ha de demostrar sus credenciales en un duelo de máxima rivalidad y a partir de ahí dar "el coñazo" con una candidatura a ser la alternativa a la II Galaxia y al súper Barça, un puesto que por historia y afición se merece.

Hablando de coñazos, muy grande el señor Albelda. Está bien que de vez en cuando, un guerrero del fútbol baje a los mesetarios de las nubes. Ya lo hizo el doctor Pablo Alfaro, diciendo que parecía que los merengues measen colonia. Y razón que tenía.

Lo bonito del fútbol es que es posible que el sábado, pese a contar con las bajas de sus dos estrellas de habla portuguesa, el Madrid se lleve los tres puntos del viejo Mestalla. Pero pase lo que pase, yo me levantaré orgulloso el domingo sabiendo que cuando uno de los jugadores de mi equipo miccione, sea perfume o cualquier otro producto químico-orgánico, no se van a enterar hasta en la Micronesia meridional.

Amunt.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Qué fue de ... Julien Faubert?


El título de esta sección de nuestro blog no se adapta excesivamente a la información que vamos a proporcionar sobre este bólido de la banda derecha, pues ostenta todavía 26 primaveras de plenos éxitos futbolísticos, entre los cuales destaca, así al alza, el hecho de haberse convertido en la mayor pifia merengue de la década. Y mira que Calderón y Mijatovic le habían complicado mucho la consecución de este hito con fichajes de relumbrón de la índole de Klaas Jan Huntelaar, súper Royston Drenthe o el limpio, técnico y caballeroso Gabriel Heinze, entre otros gañanes balompédicos.

Visto así, daría a priori la sensación de que el gabacho Faubert tuvo que sudar la camiseta lo que no está escrito para conseguir ese dudoso premio honorífico. Sin embargo, sus galas glándulas sudoríparas no debieron de trabajar muy intensamente durante su periplo madridista, pues Julien disputó unos impresionantemente escuetos 60 minutos de Liga con Juande Ramos. Haciendo números de forma rápida y sabiendo que el coste de esta aprovechada hasta la saciedad cesión fue del nada desdeñable millón y medio de euros, el Real Madrid tiró a la basura 25.000 euros por cada minuto que este jugador estuvo en el campo. Todo un derroche en tiempos de crisis, aunque nada comparado con los casi 200 millones de euros que el Madrid de nuestra querida II Galaxia invertiría en Kaká, Ronaldo II y Karim Benzema.

El caso es que este alopécico futbolista ha vuelto a convertirse en el dueño de la banda derecha del londinense West Ham United, al cual llegó tras elevarse al olimpo del fútbol francés con el Girondins de Burdeos tras ganar la Copa de la Liga francesa en el año 2007. Antes, en otro alarde de su gusto por lo efímero, había disputado un primer y último partido con la selección francesa, en el cual tuvo el honor de marcar el gol de la victoria y de lucir el número 10, inmediatamente después de la retirada de Zinedine Zidane.

Ni que decir tiene que el Real Madrid no ejerció la opción de compra de 6 millones que el West Ham United se había reservado por si su crack iba, y destacaba en el fútbol español. Éso hubiera elevado el dispendio económico hasta tintes de lo burlesco.

Esperamos que Faubert goce de fortuna en lo sucesivo, y desde aquí le damos las gracias por otorgarnos esa hora de fútbol para la posteridad.


domingo, 6 de diciembre de 2009

Entrevista a Isco, segunda parte




P. Bueno, ahora me gustaría que volviéramos unos meses atrás, cuando debutaste con el primer equipo del Valencia. ¿ Has vuelto a ver ese partido?
R. Sí, lo tengo grabado en un CD que me dio mi madre y lo he visto un par de veces.

P. ¿Qué sentiste al ver que tu remate de cabeza se colaba hasta el fondo de la red?
R. La verdad, no lo sé. Fue una sensación realmente extraña porque no sabía qué pensar, ni si celebrar el gol... (risas). No sabía si celebrarlo porque era la primera vez que jugaba con el primer equipo, y me dije: "¿Qué hago?". No sé, me vi ahí un poco solo y al final hice así como un gesto tapándome la cara y ya está. (risas). Pero me alegré mucho, porque encima era mi tercer remate de cabeza a puerta desde que había salido al campo. Nadie diría que mido 1, 75 metros... (risas).

P. ¿Qué es lo que más recuerdas de ese día?
R. Bueno, en primer lugar el modo en que me dieron la noticia: me dijeron que iba a jugar un partido con el primer equipo, y yo me dije: "Pero, ¿cómo puede ser? Así, de la noche a la mañana..." Y pensé: "Joder, que vergüenza, yo no quiero ir..." (risas). Pero luego ya fui, y muy bien.


"Cuando me dijeron que iba a jugar con el primer equipo pensé: "Joder,que vergüenza, yo no quiero ir"

P. Imagino que los nervios que tendrías estarían sofocados de algún modo por los consejos de expertos como Albelda o Baraja, ¿no?
R. Sí, la verdad es que a todos los que veníamos del Mestalla y era nuestro primer partido con el primer equipo, en el vestuario los jugadores nos dijeron que estuviéramos tranquilos, que saliéramos con confianza; y eso nos tranquilizó bastante.

P. ¿Cuáles fueron las palabras exactas de Unai Emery antes de que saltaras al terreno de juego?
R. La verdad es que no me dijo nada. Puso mi nombre en la pizarra y me dijo: "Venga, a jugar".

P. ¿Cómo fue la charla del míster en el descanso del partido?
R. Ciertamente, no fue una charla muy distinta a las que haya podido presenciar en otras ocasiones, ya que se trataba de un partido amistoso sin demasiada importancia. Se limitó a dar alguna instrucción táctica y poco más.

P. ¿Te felicitó después del partido por el gol conseguido?
R. No, no me dijo nada después del encuentro, pero estando en el Mundial sí que hable con él por la radio y me felicitó por todo el esfuerzo que estaba realizando, y me animó a seguir así. Y la verdad es que cada vez que me ve por la Ciudad Deportiva me saluda y me pregunta que cómo va y esas cosas.

P. Normalmente te vemos actuar de media punta, pero también te hemos visto hacerlo en banda derecha o izquierda, incluso de delantero centro. ¿Dónde te encuentras más cómodo?
R. Sí, es cierto que muchas veces he jugado en cualquiera de las dos bandas o de punta. Es más, recuerdo que nada más llegar aquí me pusieron un partido de lateral derecho (risas). Pero mi posición natural y donde más cómodo me encuentro es, sin duda, en la media punta.

P. Según tu forma de jugar, ¿con qué jugador te compara más la gente o a qué jugador te dicen que te asemejas más?
R. Pues por la forma de jugar y por mi demarcación me comparan a menudo con Silva. Es todo un honor que te comparen con ese hombre, la verdad. Es una auténtica máquina.


" A menudo me comparan con Silva"

P. Yo diría que no vas desencaminado para poder parecerte más a Silva en el futuro...
R. Bueno, eso es mucho decir, la verdad. De momento las cosas van bien, y tengo que valorar todo lo que me está pasando, el no haber tenido lesiones graves... Y ser humilde y buen compañero. Eso es algo que yo valoro mucho. Por ejemplo, cuando algún amigo mío ha salido por la tele o ha ido convocado con la selección, yo soy el primero que se alegra por él, porque es amigo o simplemente un compañero, pero yo me alegro por él. Pero luego hay mucha gente que ni siquiera te felicita o te da la enhorabuena. Tampoco pido un abrazo efusivo ni nada parecido, pero un simple "enhorabuena"... Aunque bueno, al final los amigos de verdad y la gente que verdaderamente te quiere siempre te lo demuestran, que al fin y al cabo es lo que me importa.

P. Actualmente te podemos considerar un jugador importante del VCF Mestalla. Empezaste sin jugar demasiado pero luego, antes de marcharte a Nigeria, gozaste de muchos partidos de titular. Eso significa que el míster, Óscar Fernández, confía en ti, ¿verdad?
R. La verdad es que fue así. Al principio no contaba mucho conmigo, sin embargo empezó a sacarme de titular y a demostrarme que era un jugador importante para él. El míster me lo ha repetido en varias ocasiones, que él me considera del Mestalla y que tengo todo su apoyo.

P. La situación ahora mismo dentro del vestuario será muy complicada, ¿no?
R. Sí, la verdad es que es bastante complicada. El equipo parece dar una de cal y otra de arena. Por ejemplo, el otro día en Mallorca frente al líder, en el minuto 19 de partido ya íbamos 0-3 ganando, y el equipo jugando de maravilla. ¡Parecíamos el Barça! (risas).

P. Entonces, ¿es Óscar Fernández como Guardiola? ¿Qué medidas toma el entrenador para salir de esta crisis en la que estáis metidos?
R. (risas). No, no es como Guardiola, nadie es como Guardiola. La verdad es que para él también es una situción muy complicada, porque cuando un equipo no va bien la culpa siempre se le echa primero al entrenador. A mi me parece un buen entrenador, aunque no es el hombre con más capacidad motivadora que he tenido como entrenador.

P. Tras conseguir la victoria en casa del líder, en Mallorca, ¿crees que se avecina la recuperación del equipo?
R. Bueno, la verdad es que el equipo está con más confianza después de esta victoria, porque no es fácil ganar en casa del líder. Aunque también es cierto que si ahora no conseguimos un buen resultado en casa contra equipos que teóricamente van a estar peleando por la salvación, pues esta victoria tampoco es que sirva de mucho. Si realmente pretendemos salvar la categoría debemos ser fuertes en nuestro estadio.

"Para mantener la categoría tenemos que ser fuertes en nuestro estadio"

P. A pesar de gozar siempre de diversas ofertas de equipos tanto nacionales como internacionales de mucho prestigio, siempre has escogido quedarte en Valencia. ¿Concibes tu futuro lejos de la capital del Turia?
R. Ese tema siempre lo ha llevado mi representante, y él a mí no me ha presentado nunca ninguna oferta encima de la mesa. Sí que me ha dicho si tal equipo me ha preguntado, o algo así; pero bueno, yo siempre he tenido muy claro que me quería quedar aquí porque el Valencia me ha brindado muchas oportunidades. También me considero que estoy en mi ciudad, porque ya son bastantes años los que llevo aquí y tengo muchos amigos, de modo que hoy por hoy no podría planterame irme.

P. ¿Crees que es posible que te veamos la temporada que viene realizando la pretemporada con el primer equipo?
R. Bueno, eso son palabras mayores. Supongo que también dependerá de como quede el Mestalla. Que yo si me dicen que la haga, la hago, ¿sabes? (risas). No, la verdad es que mi representante me ha transmitido que Emery está contento conmigo y le gusta mi manera de jugar, así que si me dice de hacerla con ellos, perfecto; pero sinó tampoco me voy a enfadar... (sonríe)


"Hoy por hoy no podría plantearme irme"

P. Un sueño.
R. Jugar en primera. Quiero jugar en primera pero no como algunos jugadores que debutan y luego ya ni se les ve. Yo quiero jugar ahí y consagrarme, estar muchos años en la élite. Claro, que ese será mi sueño y el de mucha gente. (sonríe)

Terminamos esta entrevista con una recreación del gol que Isco anotó frente a los Emiratos Árabes en el Mundial de Nigeria, y que el malagueño ha querido repetir con gestos para nosotros. Espero que hayáis disfrutado con este chico que cada día es más grande.